Nos ocurre a todos, queremos comenzar abordando gandes cambios ya sea profesionales o personales buscando resultados inmediatos y terminamos en desmotivación si al cabo de una semana no vemos esos resultados, cuando en realidad deberiamos ir peldaño por peldaño hasta subir por completo la escalera.
Se ha escrito mucho al respecto y es cierto que comenzamos y declinamos, principalmente porque implementamos acciones sin tener claro cual es nuestro objetivo.
Las personas exitosas han catalogado como parte fundamental para su éxito la definición de sus objetivos y la visualización de sus logros.
El Objetivo: Sino sabemos nuestro destino final, cualquier caminos nos sirve. «Comienza con el fin en la mente», este es el segundo hábito que nos menciona Stephen R. Covey en su libro los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, dicho en otras palabras definir el objetivo que queremos lograr es el primer gran paso para obtener resultados, esto parece fácil, pero no siempre lo es, un objetivo deber ser: Preciso, Medible, Tener un propósito, Estar alineado con nuestros valores.
Preciso: Muchos objetivos se quedan en sueños porque realmente no damos claridad a lo que queremos lograr y de esta forma es complicado poner la energia en el resultado. Entre más claro y preciso el objetivo más facilmente podremos definir los pasos para lograr ese objetivo, no es lo mismo definir como objetivo comprar un carro a comprar un BMW X5, blanco, a gasolina, de 2000 cm3 ; si quieres un carro debes saber el color, el modelo, la marca y todas sus características.
Medible: Todos los objetivos deben ser medibles de tal forma que podemos evaluar su avance. «Un objetivo es un sueño con fecha limite» Harvey Mackay.
Tener un propósito: Albert E.N. Gray dice “Ten cuidado de no hacer que tu propósito sea lógico, haz que tu propósito sea del tipo sentimental o emocional”. Cuando definimos objetivos nos enfocamos en la lógica, de suplir una necesidad física, es importante que nuestro objetivo esté basado en un propósito fuerte, que sea el combustible que nos motive en los momentos de duda. El objetivo y el propósito se definen más facilmente si te haces preguntas respecto a lo que quiere conseguir y cómo te haría sentir el resultado:
Por ejemplo: Quiero bajar 5 lb de peso, la pregunta por qué quiero bajar de peso?, como me sentiría si bajara de peso? las posibles respuestas son tu propósito: podría usar ropa de dos tallas menos que la actual, podria usar aquel jean que no uso hace meses, me sentiría con mas energía, no me dolería la rodilla, de esta forma le damos a nuestro objetivo un propósito.
Alineado con nuestros valores: Definamos primero que son los valores? Son aquellas creencias conceptos, que forman el conjunto de las cosas que determinan el comportamiento de una persona, según el grado de importancia que les damos. Los valores permiten la definición de nuestras prioridades. Un ejercicio interesante para comenzar sería indentifcar cuales son nuestros valores, es probable que a lo largo de la vida los valores no cambien pero si cambie su importancia según el momento que estamos viviendo.
Primeros Pasos: Una vez tengamos claro nuestro objetivo con una fecha límite, es importante escribirlo y definir un plan con una lista de acciones con fechas intermedias, esto nos permite evaluar el progreso y hacer algo cada día que nos acerque al objetivo pricipal. Enfocate en el 20% de las acciones que te daran el 80% de los resultados y evita la procastinación no postergues las tareas importantes por aquellas que te resultan mas satifactorias.
Las pequeñas victoria: Teniendo una lista de tareas con fechas de cumplimiento podremos celebrar nuestras pequeñas victorias, no existen metas inalcanzables, sí algo no se dá en la fecha planeada, revisa el plan de acción, ajusta las fechas y vuelve a comenzar.
- Si tu objetivo es bajar de peso, es importante definir:
- Cuántas libras quieres bajar?
- En cuánto tiempo quieres hacerlo?
- Qué te motiva a bajar de peso?
- Cuál es el beneficio de bajar de peso?,
- Que implicación tiene no hacerlo?
- Definir acciones:
- Entender el impacto de la alimentación y el ejercicio en el proceso de bajar de peso.
- Buscar la asesoría de un experto para tener un plan de alimentación alineado con el objetivo.
- Comenzar a ejercitarse: puede ser definir 30 min diarios de caminata, subir las escaleras en lugar de usar el ascensor, incrementar las caminadas hasta tener 10.000 pasos diarios.
- Medir los resultados por las libras perdidas, por la ropa que ahora puedes lucir.
- Lo mas importante como te sientes?, visualízalo y lógralo.
Y finalmente No te rindas, no hay obstáculo insuperable, «La persistencia es al carácter del hombre lo que el carbón al acero» Napoleon Hill.
